Paisaje del sur de Chile
Nuestra historia

Sabores que cuentan historias

RADISH nació de una idea simple: que un frasco de encurtidos puede ser tan honesto, fresco y lleno de carácter como la comida de casa.

Todo empezó en la cocina, probando vinagres, especias y combinaciones hasta dar con ese punto donde lo ácido, lo dulce y lo crujiente se encuentran. No queríamos un producto más de góndola: queríamos frascos con nombre, con lote, con fecha escrita a mano.

Por eso cada encurtido de RADISH se prepara en pequeñas partidas. Compramos verduras frescas, las cortamos, las encurtimos y las dejamos reposar el tiempo que necesiten. Sin apuro industrial, sin atajos. El color intenso de la cebolla al vino o el naranjo vivo de la zanahoria no salen de un laboratorio: salen de la verdura.

Hoy llevamos esos sabores a dos rincones de Chile —la zona del Lago Villarrica (Pucón) y el litoral central (Puchuncaví–Zapallar)— convencidos de que las cosas hechas con tiempo y amor se notan en la mesa.

Frascos RADISH entre plantas
Frascos hechos en partidas pequeñas
RADISH en una feria de productores
Degustando en ferias locales
Frascos RADISH con la cordillera de fondo
Sabores del sur, frente al lago
🌿

Ingredientes reales

Verduras frescas y de temporada. Nada congelado, nada de polvo, sin colorantes artificiales.

🫙

Pequeñas partidas

Lote a lote, con paciencia. Cada frasco lleva su fecha y su historia escrita a mano.

❤️

Hecho con amor

Sin conservantes ni atajos. Solo sabor honesto, hecho con tiempo y dedicación.

Prueba la diferencia de lo artesanal

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